iD-Speech: Nuestra relación con los alimentos después de la pandemia

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La red iD-Speech presentó a la PhD (c) Giovanna Castillo, quién nos habló acerca de los cuatro ejes que deben ser considerados durante una pandemia con respecto a la alimentación: seguridad alimentaria, soberanía alimentaria, sostenibilidad de sistemas alimentarios y compuestos bioactivos que contribuyen a la salud humana, estos temas serán desarrollados a continuación.

Seguridad alimentaria

La seguridad alimentaria existe cuando las personas tienen acceso físico, social y económico a alimentos inocuos y nutritivos. Permitiendo que las personas tengan una vida activa y saludable.

Soberanía alimentaria

Es el derecho de los pueblos a definir su política agraria y alimentaria, incluyendo el cuidado de los ecosistemas, esto permite una agricultura duradera y sustentable. Por lo tanto, ante la situación actual que atravesamos con la COVID-19, se debe recalcar el papel del estado en cuanto a la regulación del precio de los alimentos evitando la especulación de los mismos.

PhD (c) Giovanna Castillo MSc.

Universidad de Massey (Nueva Zelanda)

Investigadora de Digestión Humana e Inflamación, Ciencia e Ingeniería en Alimentos.

Sostenibilidad alimentaria

Es un tema que se debe abordar para restringir crisis relevantes en el futuro. Donde un sistema alimentario sostenible es aquel que garantiza la seguridad alimentaria y nutritiva para todos. Cabe mencionar que a nivel global este requisito no se cumple por varias razones, entre las cuales se encuentra que un tercio de los alimentos producidos no se consumen. Los ciudadanos prefieren cadenas de suministros globales en lugar de los productores locales. Además, extender las zonas de cultivos hacia los lugares donde existe diversidad de fauna y flora silvestre provocará que broten más enfermedades zoonóticas. Con la finalidad de evitar este último problema las personas están tomando pequeñas acciones, como realizar cultivos paralelos, permitiendo una mayor producción en un terreno pequeño. Y la otra acción que han tomado es reducir el desperdicio, esto quiere decir que se consumirá hasta la última parte del producto [2].

En conjunto

Con lo antes mencionado, también nace la necesidad de la búsqueda de compuestos bioactivos en los alimentos. Debido a que el consumo de alimentos ricos en vitaminas y alimentos funcionales puede estimular el sistema inmunológico para ayudar a combatir a los patógenos. Por ejemplo, se ha evidenciado que el ácido ascórbico o también conocido como vitamina C desempeña un rol protector, debido a que apoya la función inmune, además que es necesario para el desarrollo y reparación de los tejidos del cuerpo. Los alimentos ricos en vitamina C son los cítricos, kiwi y brócoli [1]. De igual manera, verduras como zanahorias o espinacas, son ricas en vitamina A. La cual tiene un rol en la función inmune y se ha observado que el consumo de esta vitamina disminuye la susceptibilidad a las infecciones [3].

Sin embargo

La mala práctica en la preparación de los alimentos para el consumo representan un problema de salud significativo tanto para países desarrollados y en vías de desarrollo.

Se ha calculado que 1.8 millones de personas mueren anualmente a causa de enfermedades diarreicas, atribuyéndole a la ingesta de agua o alimentos contaminados.

Ante esto, la Organización Mundial de la Salud sugiere 5 puntos para asegurar la inocuidad de los alimentos:

  • Mantener la limpieza en la preparación de los alimentos. Esto involucra un correcto lavado de manos, la limpieza de utensilios y la desinfección de superficies.
  • Separar los alimentos crudos de aquellos alimentos cocidos. Es importante tener utensilios específicos para cada uno de los alimentos mencionados anteriormente.
  • Cocinar completamente los alimentos. La temperatura óptima de cocción se encuentra entre 60 y 70°C.
  • Conservar los alimentos a temperaturas seguras e implementar métodos inocuos para un adecuado descongelamiento. Por ejemplo, se recomienda descongelar los productos cárnicos con un cambio gradual de temperatura, por tanto, es recomendable dejarlo en la refrigeradora, fuera del área del congelador, toda la noche y proceder a cocinarlo, de esta forma se evitan los cambios bruscos de temperatura que puede favorecer el crecimiento de bacterias patógenas.
  • Utilizar agua e ingredientes seguros para el consumo humano, es decir que deben estar  libres de microorganismos y agentes químicos que causen enfermedades [4].

Alimentate Sano, Seguro y Soberano.

Referencia Principal

Castillo , G. (2020, 08 junio). “Nuestra relación con los alimentos después de la pandemia”  [Webinar iD-Speech: Divulgación científica de alto impacto].

Referencias complementarias

Carr, A. C., & Maggini, S. (2017). Vitamin C and immune function. Nutrients, 9(11), 1211.

Galanakis, C. M. (2020). The Food Systems in the Era of the Coronavirus (COVID-19) Pandemic Crisis. Foods, 9(4), 523.

Huang, Z., Liu, Y., Qi, G., Brand, D., & Zheng, S. G. (2018). Role of vitamin A in the immune system. Journal of clinical medicine, 7(9), 258.

World Health Organization. (2006). Manual sobre las cinco claves para la inocuidad de los alimentos.

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